viernes, 1 de junio de 2012

Reflexión del proyecto de APROCOR

Ayer hemos expuesto mi grupo y yo, el proyecto que teníamos para la fundación APROCOR. Como todos sabéis, hace unos días escribí una entrada acerca de en qué consistía nuestro proyecto, pero voy a resumirlo a grandes rasgos:
Olga, es una integrante de dicha asociación, tiene 34 años y tiene Síndrome de Down. Su mayor problema es que padece una deficiencia en las manos que le impide realizar ciertas cosas. En el taller que ellos tienen, se encarga de despegar las pegatinas del papel, ponerlas en el sobre y doblarlos.
Ante esto, hemos diseñado varias propuestas, que son las siguientes:

  • Una bola hecha de gomaespuma que al ponerla sobre el papel, se consigue doblar la carta.
  • Una plantilla con un en forma de caja rectangular de las mismas dimensiones del sobre con la forma de la pegatina en el centro. El sobre se pone encima y la pegatina se pega justo en el centro del mismo.
  • Para despegar las pegatinas, proponemos que doblar doblar las hojas para que así los picos de las pegatinas queden libres y puedan despegarse con más facilidad.
En definitiva, cuando le explicamos esto a Olga se puso muy contenta, algo me alegró personalmente mucho.
Esperamos que esto le pueda ayudar en su trabajo en el taller y que se tenga que olvidar de los problemas que para ella supone realizarlo.
Esta tarea fue una de las más productivas que realizamos durante el curso. En primer lugar, porque se trata de algo que internamente humaniza mucho, porque uno se pone en el lugar de estas personas y se da cuenta de que son como los demás, y que en determinadas ocasiones se sienten mal como en caso de Olga con el problema en sus manos. Por otro lado, ha sido muy entretenido tanto cuando estuvimos con ella como a la hora de realizar el trabajo en grupo. 
Me alegra saber que vienen organizaciones de este tipo a mi universidad y poder trabajar con ellas en persona.

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